01-02-2009

Bayer HealthCare - Bayer Schering Pharma

4 de cada 10 españoles sufren algún tipo de dolor a causa de su trabajo

- Lumbalgias, dolor cervical, problemas de articulaciones y cefaleas son las dolencias más frecuentes entre la población activa española - Los trastornos músculo-esqueléticos – alteraciones de músculos, tendones, nervios o articulaciones - no entienden de profesiones: la construcción, los servicios, el transporte, la educación, la asistencia sanitaria y la restauración son los sectores más afectados - Los especialistas médicos recomiendan corregir los hábitos posturales, relajarse y, en el caso de necesidad, acudir a analgésicos tan habituales como Aspirina para aliviar el dolor

Barcelona, 2 de febrero de 2009– Posturas forzadas, movimientos repetitivos o incómodos, permanecer muchas horas frente al ordenador,.... pueden pasar factura a nuestra salud en forma de dolor de espalda, sobre todo en la zona lumbar y las cervicales, o también de dolor de cabeza. En la actualidad, y según la última Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, 4 de cada 10 españoles sufren algún tipo de dolor derivado de su actividad laboral. La prevención es la mejor receta para evitar estos tipos de dolor pero cuando estos síntomas ya han hecho su aparición, los especialistas médicos recomiendan corregir las posturas adoptadas en el trabajo, hacer ejercicios de relajación y estiramientos, y en el caso de necesidad, tomar un analgésico simple como Aspirina.

Los trastornos músculo-esqueléticos, causa de absentismo laboral
Actualmente los trastornos músculo-esqueléticos (alteraciones de músculos, tendones, nervios o articulaciones) son el problema de salud laboral más frecuente en España y Europa, sobre todo en el sector de la construcción, servicios, transporte, educación, asistencia sanitaria, restauración,.. y en edades comprendidas entre los 35 y 45 años. En el caso del dolor de espalda, se calcula que el 53% de los trabajadores sufren esta dolencia, porcentaje que en el caso de aquellos que realizan trabajos pesados es del 64%, según datos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Esta cifra, junto con el índice de absentismo, convierte al dolor de espalda asociado al trabajo en un importante problema laboral y de salud pública.

Básicamente, los trastornos músculo-esqueléticos derivan de actividades que implican esfuerzo físico, estar muchas horas de pie o realizar trabajos sedentarios que implican estar mucho rato delante de un ordenador –tendencia esta última que ha proliferado en los últimos años.

La posición de pie, muy frecuente en trabajos industriales, dependientes, profesores, cocineros y peluqueros, implica una sobrecarga de los músculos de las piernas, pero también la acumulación de tensiones en el cuello, los hombros y la parte baja de la espalda, con la aparición de lumbalgias. Estas dolencias también son muy habituales en aquellos trabajos donde se permanece muchas horas sentado, como es el caso de secretarias, recepcionistas, estudiantes y conductores.

De hecho, los dolores más tipicos de espalda –de cuello y hombros- están relacionados con el ordenador, porque se está concentrado en el trabajo y no se controlan las posturas. Estas dolencias, junto con forzar la vista para leer o trabajar durante muchas horas frente al ordenador, también pueden desencadenar dolores de cabeza que se acentúan a medida que avanza la jornada laboral.

Prevenir y curar los síntomas de dolor
¿Cómo aliviar los dolores provocados por el trabajo? El reposo de la zona afectada y el tratamiento con un analgésico simple como Aspirina en dolores leves y moderados, tanto en dolores musculares como cefaleas, son la mejor opción por su eficacia en el alivio de estos síntomas. De hecho, Aspirina es la terapia de elección en el tratamiento del dolor. Según la Sociedad Española del Dolor (SED), el 54,3% de las personas que sufre algún dolor muscular recurre al ácido acetilsalicílico para paliarlo.

Para evitar la aparición de estas dolencias también es fundamental mantener una postura de trabajo adecuada, no estar en la misma posición toda la jornada, intercalar periodos breves de descanso y que el material y mobiliario con el que trabajamos esté adaptado a nuestras características.

En los trabajos de pie debe alternarse esta postura con la de sentado, poder trabajar con los brazos a la altura de la cintura sin tener que doblar la espalda y el área de de trabajo debe ser lo suficientemente amplia para poder cambiar la postura de los pies y repartir la carga.

En trabajos sedentarios, la posición de sentado debe alternarse con la de pie y con movimento, es decir, con pequeños descansos para levantarse y caminar. La postura más adecuada es la que permite mantener el tronco erguido frente a la mesa de trabajo y lo más cerca posible a ella, la espalda debe estar apoyada en el respaldo de la silla, y los codos y rodillas en un ángulo de unos 90º -sin cruzarlas-, con los pies apoyados en el suelo o en un reposapiés inclinado. En el caso de pasar muchas horas delante del ordenador, se aconseja parar 10 minutos por cada hora frente a la pantalla para descansar la vista y mantener una distancia de 50 centímetros entre los ojos y el monitor.

Para más información:
Juan Blanco / Isabel López
Comunicación
Bayer HealthCare
Tfno: 93 495 67 69
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